Nuevas investigaciones pueden conducir a nuevos métodos de tratamiento de enfermedades cardiovasculares


Nuevas investigaciones pueden conducir a nuevos métodos de tratamiento de enfermedades cardiovasculares

Informe de Mysterious Earth uux.cn Según cnBeta: Las enfermedades vasculares y cardiovasculares se ven afectadas en gran medida por una proteína especial que se encuentra en las células de los vasos sanguíneos. Los investigadores han descubierto que demasiado "tromboxano A2 se ve afectado por la presencia de "cuerpo" también dificulta el crecimiento de nuevos vasos sanguíneos. Un equipo de investigación dirigido por la Universidad Martin Luther Halle-Wittenberg MLU finalmente ha explicado este proceso básico.

El estudio, publicado el 3 de marzo en Arteriosclerosis, Thrombosis, and Vascular Biology, puede conducir a nuevos enfoques para el tratamiento de la enfermedad cardiovascular.

La formación de vasos sanguíneos es un proceso complejo. El profesor Ralf Benndorf, primer autor del artículo y farmacólogo del Instituto de Farmacia MLU, señala: "Los diversos procesos inhibidores y estimulantes deben trabajar juntos como engranajes en una rueda Ciertas células de los vasos sanguíneos, las llamadas células endoteliales, juegan un papel clave en este proceso y regulan el intercambio entre la sangre y el tejido."

Los investigadores estudiaron una proteína muy importante para la hemostasia: el receptor de tromboxano A2, que hace que las plaquetas se adhieran entre sí y participa en la constricción de los vasos sanguíneos.

Agrega Benndorf: "Ya sabemos que los pacientes con enfermedades cardiovasculares y lesiones angiogénicas tienen mayores cantidades de estas proteínas receptoras en sus vasos sanguíneos". Sin embargo, no ha quedado claro si este hallazgo tiene algún significado clínico, en otras palabras, este si existe una relación entre el aumento en el número de especies y el desarrollo de la enfermedad.

Los investigadores pudieron llenar este vacío al descifrar las complejas interacciones desencadenadas por la proteína receptora. Los experimentos han demostrado que ocurren problemas cuando la proteína está presente en exceso en los vasos sanguíneos.

“El receptor asegura que se desencadene la producción de la enzima proinflamatoria ciclooxigenasa-2. Esta enzima, a su vez, produce sustancias mensajeras que activan el receptor”, explica Benndorf. Esta persistencia del receptor en las células vasculares y un mecanismo de autorrefuerzo ciclo de activación significa que es difícil para las células formar nuevos vasos sanguíneos. Además, limita en gran medida la función de las células endoteliales.

Benndorf dijo: "Bajo el microscopio, si las células están realmente tensas, se puede ver si hay una mayor densidad de receptores".

Aún no se sabe por qué esta proteína aparece con mayor frecuencia en las células de los vasos sanguíneos en pacientes con enfermedades cardiovasculares.

“Sin embargo, es un biomarcador prometedor y podría ser un objetivo interesante para la intervención farmacológica. Con la ayuda de sustancias que bloquean la acción de los receptores o enzimas, los efectos nocivos en las células pueden revertirse. Por lo tanto, para pacientes con tromboxano A2 elevado los niveles del receptor en sus vasos sanguíneos, la inhibición del receptor puede ser una nueva opción de tratamiento. Esto podría mejorar la función vascular y la regeneración", dijo Benndorf.

Los primeros medicamentos dirigidos a la proteína ya están en ensayos clínicos para otros usos.

Benndorf señala: “Aunque estas sustancias aún no están aprobadas, los resultados de los ensayos clínicos muestran que son bien toleradas y pueden mejorar la función vascular. La investigación actual se lleva a cabo en cultivos celulares y estudios en animales de experimentación. Sus posibles efectos terapéuticos deben investigarse más a fondo en modelos de enfermedades preclínicas antes de que puedan probarse o usarse en humanos".




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